Ira de los emelecistas

Observando la tabla de posiciones, el cuadro eléctrico está en un sitial privilegiado y quizás por ahí no va el enojo o la ‘alarma’ que se genera en el 80% de los hinchas azules. Más bien es por su discreto nivel de juego que presenta ante sus rivales. En francas palabras no agrada y, más real, no golea.

El presidente del equipo, Nassib Neme, consagrado en materia futbolera, pide tiempo a los seguidores del cuadro azul y lanzó sin ánimo peyorativo una frase que conlleva disentimientos y fue: “Vayan al básquet si quieren más anotaciones”. La endosó sin herir a su fanaticada, pero fue como un cohete lanzado de la Tierra a la Luna. En el fútbol universal cuando los equipos ídolos avizoran falencias técnicas, físicas, alineaciones equívocas, jugadores que no rinden y descoordinación en las líneas, los primeros que saltan con voz y gesto son los periodistas y los hinchas; en tales circunstancias deben aparecer los análisis de la dirigencia y del cuerpo técnico. Un recuerdo:

Estando en el Mundial de Francia 1998, los franceses, su dirigencia y el mismo Michel Platiní examinaron que si su selección estaba entre las ocho mejores del torneo, era un éxito, pero la hinchada exigía en cada partido a los jugadores, desde las gradas iba el empuje, era muy crítica con el técnico Aimé Jacquet. Escuchamos frases no publicables, una prensa que daba más palo que nuestros padres en la infancia y, en el camino, Francia llega a la final contra Brasil, vence, es campeón, alza la copa y aparece un rótulo gigante en las gradas con la siguiente frase: ‘Por siempre perdón, Francia’.

Una disculpa educativa es oro en el fútbol.

Nuestra Tri sigue invicta, por eso jamás perderemos de vista el fútbol… (O)