El gol no requiere de regalía

Desde que la FIFA aprobó considerar, en ciertos tipos de campeonatos y fases de los eventos que controla, que un gol marcado como visitante es considerado doble en caso de empate en goles marcados, nos pareció una condicionante imprecisa y un paso equivocado al excelente balompié que se dirime en todas las canchas del mundo.

Con ello quizás –por falta de un estudio profundo– se sigue perjudicando a decenas de equipos que trabajan en sus sesiones de entrenamiento y en partidos oficiales por demostrar un fútbol ofensivo.

Se consultó a diez entrenadores, ocho directivos, diez jugadores de alto nivel, seis periodistas, diez hinchas y por vía telefónica a ocho presidentes de clubes del extranjero, y el 75% desea que desaparezca la norma, el 18% está de acuerdo de que continúe y el 7% se mostró disgustado.

Precisemos ejemplos: un equipo de local gana 5-2, con la regla actual el visitante se va a su casa y está obligado a vencer 3-0 para seguir en la contienda. ¿A qué va el hincha al estadio? A presenciar que su divisa gane, ver el buen número de goles y por las anotaciones se originan diversos tipos de conversaciones dulces y agrias.

Si un conjunto vence de local 2-1, en la revancha al cuadro perdedor le bastará ganar 1-0 para clasificar. ¿Qué raro y otra imprecisión de los padres del reglamento?

Es hora de eliminar esta norma del mapa del fútbol universal y aplicar lo que expone uno de los literales del sistema de competencia, que dice: “Al ver igualdad en puntos entre los equipos en cuestión pasa a la siguiente ronda el que haya marcado mayor número de goles y si hay paridad en las anotaciones, debería irse a los penales”. No más palabras… (O)