De este mundo se alejaron Pepe Johnson y Mario Saeteros

Fueron llamados de manera natural por el Supremo Señor estos amigos, padres y glorias de nuestro balompié. Se adelantaron en el tiempo; sus espíritus ya trotan en lo alto y sus nombres y actuaciones quedan en el recuerdo de quienes los vieron jugar y lucirse en el gramado.

Un mediocampista obrero, para edificar creatividad con el balón era Pepe Johnson. Hoy, de cien jugadores en esa posición, solo saldría uno.

Un centrodelantero pícaro cuando entraba al área e inteligente al enviar el esférico a las redes rivales, así era Mario Saeteros. Igualmente, entre cien aparecería solo uno, en esa complicada posición.

Pepe y Mario vistieron con orgullo y mucho merecimiento la camiseta tricolor. Tuvieron calificaciones de cracks en cada duelo que participaron en sus equipos. Pepe, con la histórica roja del Everest; y Mario, con la plomo-blanco del Patria, conjuntos estelaristas en décadas pasadas del Ecuador.

Cuando fueron invitados por la organización de los Interbarriales de Fútbol de Diario EL UNIVERSO a portar la tea, los asistentes al acto inaugural los aplaudieron de pie, al igual que los miles de deportistas que llegaron a la Ciudad Deportiva.

“Compartimos con esos ídolos, en el barrio de Portete y Gallegos Lara con Pepe y Mario en algunas ‘pichangas’, quien luego demostraba su humor inigualable. Dios seguirá cuidando sus almas en lo alto”… (O)