Coincidencia de dos países

El fútbol es inmensamente vertiginoso cuando una nación apuesta a su niñez. En esta dirección amerita aplaudir los delineamientos desde sus formativas y la performance de los islandeses en la Eurocopa, que define mañana a su campeón al medirse Francia con Portugal, en un partido que será electrizante. Islandia escribió su himno de gloria al llegar a octavos de final, aún más al derrotar en esa fase a una de las favoritas como lo es Inglaterra, esa victoria magnetizó, cruzó muros y paredes de celebraciones en su país y asombró al mundo futbolístico.

Lo prodigioso de los islandeses es que es un país pequeño que no suma más de 345.000 habitantes; su federación deportiva pertenece a la UEFA; despunta en el mundo del balompié por un emprendimiento incansable con la niñez al otorgarle excelente infraestructura en canchas, logística de primer orden, implementación, atención médica y alimenticia.

Y atento a este dato: todos los deportistas infanto-juveniles son entrenados por técnicos con títulos oficiales; la Federación dispone de 700 profesores con tal dignidad. No cabe el empirismo. Y ¿cuál es el país con similitud en ciertos referentes? El nuestro, Ecuador, con sus Interbarriales de fútbol, campeonato que sigue entregando talentos a clubes y selecciones. Ejemplos: la asistencia a los mundiales de Japón-Corea, Alemania y Brasil; el 70% de esas plantillas nació en el semillero de Diario EL UNIVERSO.

Si radica una diferencia entre Islandia y Ecuador es que en ese país, ubicado en el extremo noreste de Europa, su patrimonio deportivo es la niñez; en Ecuador son mínimas las instituciones y clubes que laboran con metodología en las series formativas.

Si Islandia declaró su independencia como república en 1944, Ecuador consagra y encaja una metodología futbolística con los Interbarriales desde 1982 para el presente y futuro futbolístico a nivel mundial… (O)